¿Una conspiración o una simple casualidad?
En estas últimas semanas el país
ha estado conmocionado por unas supuestas cartillas que las autorizó el
gobierno para la aplicación en las escuelas de todo el territorio nacional,
además de eso, se ha visto el gran revuelo que ha tenido el futuro plebiscito
por la paz y sus distintas posiciones, sus defensores y, por lógica, sus
detractores. Estos últimos me han llamado poderosamente la atención ya que
muchos de ellos han basado sus argumentos en conspiraciones castro-chavistas
del gobierno colombiano en contra – ojo – del pueblo, a lo que me he quedado
aterrado ver dichos cimientos en donde se basa, según ellos, todo el proceso de
paz. Otros más hablan de que si se refrendan los acuerdos se le estará
entregando el país a estos grupos terroristas y qué, atentos, seguramente
seguirán los negocios de las EPS en Colombia, el aumento de los impuestos, más
bandas criminales, apoyo a los paramilitares, más casos de para-política y más.
Lo curioso de dichos argumentos es que todo eso que pronostican si se da el “SI”
por la paz, pasó en la presidencia de quién en estos momentos es el líder de los
que van en contra de los acuerdos, claro ese mismo, el señor Uribe.
¿Cómo se pretende llegar a la paz
si no sabemos basar bien nuestros argumentos frente a algún caso concreto? ¿El pueblo colombiano está tan bien
amaestrado que ya solo repite y repite sin saber qué se dice? Vale aclarar que
no soy “Santista” ni mucho menos “Uribista”, pero si soy una persona que ve con
anhelo un país en paz para las futuras generaciones.
Ahora, después indagar y
documentarme sobre: “Los lados opuestos de la paz colombiana”, como le llamé,
me generó una duda y quiero transmitirla para que ustedes saquen sus
conclusiones: ¿Será posible que eso de las cartillas homosexuales son un acto
para difamar al gobierno colombiano encabezado por el presidente Santos y así
desmeritar la imagen de éste ante el pueblo en busca de un “NO” en el plebiscito
por la paz?



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